viernes, 3 de agosto de 2012



REALIDAD UNIVERSITARIA



PRESENTACIÓN

     La educación es sin duda la base del desarrollo en cualquier país del mundo y representa el verdadero motor de cualquier política económica y social seria y responsable por la generación de conocimientos y destrezas intelectuales que genera en las personas capaces de forjar un mayor crecimiento económico y protagonizar el cambio hacia la modernidad y eficiencia en el bienestar y calidad de vida de la población.

     El Perú, no puede ser una excepción ante esta realidad, por lo que nosotros los estudiantes de la Universidad Nacional de Cajamarca (UNC) realizamos este estudio con el objetivo de informar y concientizar a las sociedades y a sus líderes que surgirán de esta nación para realizar un gran cambio en el sistema educativo actual.

     Frente a este hecho el estado y nuestros gobernantes poco o nada hacen al respecto por lo que nosotros nos mantenemos firmes y perseverantes en la tarea de cambiar esta realidad educativa.


La misión de las universidades es solucionar los problemas que aquejan principalmente a nuestra sociedad. A lo largo de la historia educativa, realmente mucho ha influido la educación para un buen desarrollo de un país.

Japón, Corea y Taiwán hace pocos años se comparaba la realidad educativa con la nuestra, pero ellos dieron mayor apoyo al sector educativo, en la actualidad demuestran ser potencias mundiales gracias al apoyo enorme al sector educativo.

En la actualidad, en el Perú existe una educación ineficaz para constituir una gran generación de ciudadanos.

Para una educación universitaria eficiente, su origen está  desde la formación inicial. Una de las causas rotundas de una educación deficiente es la POLÍTICA EDUCATIVA DADA DESDE LOS GOBIERNOS DE ALAN GARCÍA PEREZ y ALBERTO FUJIMORI y otros gobiernos de tendencia neoliberal. Si bien es cierto en el gobierno de Alan García se nombró profesores sin tomar en cuenta la capacidad intelectual del docente.

Ante este tema, realmente la gran mayoría no se pregunta ni se da cuenta de qué tema estaría hablando; eso es precisamente el resultado del sistema neoliberal, que hoy en día está adormeciendo a nuestra sociedad en especial a la juventud universitaria.

 Como consecuencia simplemente lograremos tener estudiantes domésticos sirvientes del capitalismo, y cada vez que aceptemos lo que nos imponen por naturaleza el sistema subsidiado será bueno. Bueno será, porque ya estaremos enfermos.

Nosotros, los estudiantes  no debemos olvidar que estamos estudiando en una universidad nacional, estudiando con la contribución popular y este debe ser al servicio de las grandes mayorías del país.







REALIDAD UNIVERSITARIA EN LA HISTORIA

La realidad universitaria se ha demostrado a lo largo de cada generación que dura aproximadamente cada quince a veinte años.

     En la edad media la misión era simplemente el cumplimiento, la obediencia y la reproducción de los conocimientos; es decir, no se investigaba y como no investigaban se deduce que no se filosofaba sobre la contextualizad que se vivía. Además, la educación era clasista solo estudiaban la tropel de clase alta o burguesa.

Así pasaron los años, pero en Argentina en 1918 se dieron las protestas estudiantiles contra la política educativa de ese entonces que se enseñaba asignaturas teológicas y menos de las ciencias, y a consecuencia de todo lo sucedido nace la "reforma universitaria" desde ese entonces se llevan en las universidades cursos de investigación

Desde esos tiempos el ser humano ha empezado a abrir los ojos de esa oscuridad que era claro. Pero, la realidad seguía continuando siempre la educación se ha caracterizado por la clase social como dice Aníbal Ponce en su libro "EDUCACIÓN Y LUCHA DE CLASES".



ACTUALIDAD EDUCATIVA UNIVERSITARIA

Actualmente los alumnos de las universidades están siendo afectados por los diferentes conflictos sociales, las indiferencias de los gobiernos de turno. Ya que presentan poco interés en el aspecto educativo universitario, por ello estamos como estamos.

Por parte del gobierno, no se designa un presupuesto ponderado, como para que supla, todas las necesidades que acarrea cada centro universitario. O si se designa los que administran no son dignos, solo ven su bienestar.

Pocos son los docentes que están capacitados como para formar profesionales competentes, esto ha originado un conformismo en los alumnos.

No hay preocupación de investigación, por el mismo hecho que no se cuenta con el material requerido para su desempeño y preparación como tales.

La realidad fragmentada y en muchos casos caóticos de la actual universidad peruana no prefigura ningún futuro.
      Al reflexionar sobre el futuro de la universidad peruana, necesariamente tenemos que especular acerca del futuro de otra universidad peruana, la misma que tenemos que crear a partir de la realidad antes esbozada.

Existe, pues, una hipertrofia, es decir, un “sistema” que ha crecido desordenadamente. Sin embargo, quizás es en la universidad en donde este clientelismo, para poder explicarnos su realidad, tenemos que pensar sobre cuál ha sido el resultado del gran proyecto universitario del siglo XX

   La primera reforma universitaria tiene en nuestro país un efecto democratizador muy importante, en dos sentidos. Primero, porque permite levantar las barreras  tanto ideológicas como políticas que impedían el acceso a la universidad de las mayorías populares, de los sectores más pobres del país; no de todos, por supuesto, pero de un sector importante de las clases medías y populares. Y el otro sentido es la importante de la ley universitaria de la reforma que, en sus sucesivas expresiones legales, avanza en el desarrollo de una gestión universitaria democrática.
     Si bien la Asamblea Nacional de Rectores puede tomar tal decisión muy difícil por razones políticas, el Estado sólo podría intervenir mediante una ley. Por otro lado, la concepción de la autonomía delimita bastante la evaluación del docente. A la luz de la actual legislación universitaria los docentes, prácticamente, se evalúan por si  mismos a través de un proceso,    primero de nombramiento y posteriormente de ratificaciones por parte de comisiones que se crean en las facultades y son confirmadas por la autoridad máxima de cada universidad.

Pero hay un dicho en el Perú:
“otorongo no come otorongo”, entonces, quién se atreverá a no ratificar a un compañero de trabajo; es algo humanamente muy difícil, más allá de las consideraciones académicas o hasta incluso éticas que se puedan hacer, es prácticamente imposible. Una cosa similar con el tipo de cogobierno que muchas veces confunde su función. De esta forma, tenemos consejos de facultad que son más estructuras deliberativas que instancias ejecutivas, pero funcionan con la periodicidad de una instancia ejecutiva; contamos al mismo tiempo con consejos universitarios que tienen una estructura similar. Entonces, la estructura de gobierno de la universidad, por el tipo de gestión democrática que plantea, finalmente también se niega a sí misma. Termina por entrabar la posibilidad de hacer alguna gestión positiva, es decir, que suponga cambios en la universidad, administrando la realidad inmediata que tiene ante sus ojos con una frustración muy grande, tanto para los estudiantes y los profesores como para ellos mismos.

     Esta segunda reforma universitaria en el Perú debe enfocarse en la reforma académica y ello supone, para empezar, una extraordinaria exigencia sobre los universitarios. En primer lugar sobre los profesores, porque en el curso de los últimos treinta o cuarenta años el proceso de “mediocrización” de la universidad pública ha hecho que ingresen profesores que no tenían las credenciales para ser catedráticos universitarios. Por lo mismo, una segunda reforma universitaria supone la superación de esa situación que será altamente dolorosa. Supone también una exigencia de los estudiantes, porque emprender una reforma académica en las universidades nacionales indudablemente va a significar otro nivel de exigencia para los alumnos en general.


La universidad pública ha dejado de producir conocimiento. Con esto no quiero decir que no haya alguna unidad o facultad o un instituto de investigación donde se produzca conocimiento de manera amplia, positiva y creativa. Digo que orgánicamente, institucionalmente, las universidades públicas han dejado de ser una referencia de producción de conocimientos en el país y que para poder tener un futuro ellas deben desarrollar una actividad de investigación consistente.

 Las enormes dificultades materiales que tenemos para investigar, por una parte y, por otra, el escaso impacto que tiene el trabajo de investigación en la realidad nacional en las últimas décadas, nos hace ver la pobreza que habita entre nosotros en ese aspecto. La universidad se define básicamente como un centro de investigación a partir del cual se deben desarrollar las carreras académicas, los posgrados, la actividad lectiva, la cultura en general.
Para que termine esta realidad brutal y miserable, se requieren profesionales comprometidos con el cambio social, profesionales que no busquen engordar en los puestos públicos. Los jóvenes aquí no debemos olvidar que estamos siendo manipulados como muñecos de trapo, esto se acabará cuando nosotros mismos empecemos a transformar, es decir, pensar y razonar en cada momento que recibimos las enseñanzas de n
uestros maestros.



ALUMNA: MARIA NILA EDQUEN QUINTANA

PROFESOR: ALEX HERNANDES TORRES

EAP:AGRONOMIA


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